#2 ¿Qué ha pasado con el uso de la informática en las organizaciones en estos 40 años?

En los últimos 40 años, la adopción de la informática en todo tipo de organizaciones, y en el hogar se ha generalizado. Lo que algunos líderes de la industria creían que iba a ser un recurso sólo para ser aprovechado solamente por ciertas corporaciones se ha vuelto parte integral de la manera como operan las empresas e instituciones, tanto públicas como privadas, y de nuestra vida cotidiana.

Algunos de los principales cambios que podemos resaltar en estos 40 años con respecto al uso de la informática en las organizaciones son los siguientes:

  1. La informática se ha vuelto un elemento fundamental para poder competir en todas las industrias. A mediados de los 70s la mayoría de las empresas usaban a la informática sólo como apoyo a labores de backoffice en procesos contables, financieros y de recursos humanos, y la función informática se consideraba como una función separada del resto de las áreas del negocio. En la actualidad, muchas organizaciones están utilizando a la informática para generar nuevas ofertas de valor para sus clientes e intermediarios, para crear nuevos modelos de negocio, para mejorar la eficiencia y efectividad de sus procesos operativos, para conocer y segmentar mejor a sus clientes, y para tener un mejor control de sus operaciones, entre otros objetivos de negocio.
  2. Las inversiones en informática han seguido creciendo y se han convertido en uno de los principales rubros de inversión y gasto de cualquier organización. Hace 40 años, las inversiones en informática no eran proporcionalmente tan significativas como ahora. En la actualidad, más de la mitad del total de las inversiones (Capex) que realizan las organizaciones de ciertos sectores como el financiero tiene que ver con informática. Si bien han aparecido nuevos esquemas como los servicios en la nube, que permiten reducir las inversiones y convertirlas en gasto operativo (Opex), la inversión y el gasto en informática seguirá siendo uno de los rubros que mayor cantidad de recursos consumen, y ello trae consigo una mayor presión por demostrar cuantitativamente el valor generado por su uso.
  3. Sigue habiendo una brecha importante entre las expectativas y la realidad en los beneficios derivados de la informática. A pesar del incremento en inversión y gasto en TI, la mayoría de las organizaciones se sienten frustradas porque las inversiones que hacen en activos informáticos rara vez cumplen con las expectativas que tienen de dichas inversiones. Existen múltiples causas que explican el por qué esta brecha de expectativas es cada vez más grande, tales como la inadecuada administración de riesgos en los proyectos informáticos, la complejidad que se ha venido generando en el entorno aplicativo de las organizaciones, y la falta de entendimiento de la estrategia de negocios por parte del personal de informática; sin embargo, en mi opinión, la principal causa de esta brecha de expectativas es la falta de entendimiento sobre el papel que deben de ejecutar los Ejecutivos No Informáticos en la gestión estratégica de la informática.
  4. La dependencia de los procesos operativos y de gestión sobre la informática ha venido aumentando. Muchos negocios como los bancos y las aseguradoras no pueden operar cuando hay un “problema en el sistema”. Esto ha obligado a las organizaciones a adoptar mejores prácticas para mejorar la calidad de la operación y el desarrollo de software como ITIL y COBIT, a contar con Planes de Continuidad del Negocio, y a exigir que las soluciones informáticas tengan la disponibilidad y el desempeño adecuados.
  5. Los jóvenes esperan que las organizaciones estén preparadas para interactuar con ellos en cualquier momento. Las nuevas generaciones nacieron en una era en que la conectividad se ha vuelto omnipresente y ello hace que sus expectativas de servicio sean mucho mayores que las de las generaciones anteriores. Los jóvenes esperan poder conectarse con los proveedores de servicios en todo momento y en cualquier lugar desde dispositivos móviles como smartphones y tablets.
  6. La infraestructura tecnológica se ha vuelto más compleja. Anteriormente se tenían sistemas monolíticos sin interacción (o con muy poca interacción) hacia el exterior de la organización. Hoy muchos sistemas organizacionales están conectados con los sistemas de sus proveedores, canales y clientes finales. Adicionalmente, la complejidad de la arquitectura tecnológica ha venido en aumento al adoptar arquitecturas multi-capa o modulares que prometen brindar mayor agilidad en un entorno competitivo cada vez más incierto y dinámico. Y ello, aunado a otras aplicaciones de informática, tales como las redes sociales, los Data Warehouses, el Internet de las Cosas, y las Apps, entre otras, han provocado una mayor complejidad en el entorno informático de una organización.
  7. El rol del Chief Information Officer (CIO) se ha transformado. Anteriormente, el desarrollo de soluciones informáticas estaba centralizado en el área de sistemas. Al igual que cuando fui CIO en mi primer trabajo, lo que se esperaba de un CIO hace algunas décadas era que los servicios estuvieran disponibles y que los nuevos desarrollos se entregaran a tiempo y en costo. Posteriormente, con la adopción de las computadoras personales y las hojas de cálculo, los usuarios se dieron cuenta de la importancia de poder desarrollar sus propios modelos sin tener que depender del área de Sistemas. La tendencia es que cada vez más las áreas de negocio desarrollen o parametricen por sí mismas las soluciones informáticas para sus necesidades.

Ello hace que el rol tradicional del CIO tenga que cambiar hacia un rol dual: 1) por un lado, deber garantizar que los sistemas centrales de una corporación operen adecuadamente, y 2) por otro, debe promover la innovación, la agilidad y la modularidad de la arquitectura, para que los propios usuarios puedan aprovechar los beneficios de las nuevas tecnologías de información sin tener que depender de los grupos centrales de informática. Hoy el CIO debe entender mejor la estrategia competitiva de la organización, traducir las máximas de la estrategia de negocio en máximas o directrices que orienten los desarrollos y las inversiones en informática, instrumentar mecanismos de gobierno que permitan tomar decisiones junto con los Ejecutivos No Informáticos sobre la gestión de la informática en las empresas, identificar y corregir problemas de alineación entre el negocio y el área de informática, gestionar un número diverso de recursos externos e internos y/o de servicios tercerizados para poder cubrir el amplio espectro de tecnologías utilizadas en la empresa, gestionar los riesgos de los proyectos informáticos y saber comunicar adecuadamente el valor que tiene la informática en una organización.


El Dr. Carlos Zozaya Gorostiza obtuvo la licenciatura en Ingeniería Química de la Universidad Metropolitana, y una Maestría y un Doctorado en Ingeniería Civil en la Universidad de Carnegie Mellon. En 1999 cursó el Programa de Administración Avanzada de la Wharton School de la Universidad de Pennsylvania.

Es autor del libro “Knowledge Based Process Planning for Construction and Manufacturing” (Academic Press 1989), de 25 artículos publicados en revistas y congresos internacionales con arbitraje y de cuatro capítulos en libros publicados por editoriales internacionales.

En 1981 recibió el Premio Nacional de la Juventud de manos del Presidente de la República, y en 2015 fue nombrado “Egresado Distinguido de Licenciatura” por la Universidad Autónoma Metropolitana a 40 años de su fundación.

Ha sido miembro del Sistema Nacional de Investigadores y Presidente de la Academia Mexicana de Informática, A.C.

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